Podemos, el mejor aliado del PP

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Resulta que ahora Podemos se mete a hacer una moción de censura. Así, en frío. Sin avisar a nadie ni pactar nada. Sin decidir si quiera quien es el candidato alternativo, algo obligatorio para una moción de censura. Obligatorio y lógico, porque una cosa es estar en contra de algo o de alguien, y otra muy distinta es proponer una alternativa. Es como si yo mañana salgo en rueda de prensa anunciando que quiero acabar con el hambre en el mundo. “Ah pues muy bien... pero cómo, tendrás un plan... ¿no?”

 

Pues no. Parece ser que Podemos no tiene un plan, ni siquiera ha hablado con nadie de nada. La única comunicación con otros grupos ha sido un mensaje a Rivera en plan “oye, que vamos a hacer esto, pero supongo que no te sumarás. Saludos”. Se dice que al PSOE ni eso.


No se les ha ocurrido pensar que en el PSOE, actualmente con una gestora, sin Secretario General ni comité Federal elegido en un Congreso, no puede decidir sobre algo tan serio. O dicho de otra manera, tiene la excusa perfecta para decir que no y seguir a lo suyo: sobrevivir.

 

Según Irene Montero no importa que los números no salgan. La cuestión es presentar la moción. Así, porque sí. ¿Quien se embarcaría en algo sabiendo que no va a salir adelante? ¿Quien lanzaría un órdago tan importante, sin ni siquiera buscar apoyos previamente, sin hablar nada, sin pactar nada, sin avisar de nada? Se me ocurren dos respuestas lógicas: o un idiota, o alguien que no le importa que el la moción fracase.

 

Podemos puede ser muchas cosas, pero desde luego, no son idiotas. Y si según las palabras de Irene Montero, les da igual que la moción fracase, tendrán otro propósito.

Pasan las horas y a Podemos se le empiezan a ver las cartas: lo de echar al Partido Popular, es más bien secundario. El verdadero propósito es pasar al PSOE. Lo importante es conseguir poder. La política de verdad ya la haremos luego.

 

Así que la pretendida estrategia de Podemos es evidente: crear falazmente dos trincheras y obligar a todos (principalmente al PSOE) a elegir una.

Pero incluso la estrategia así pensada tiene un punto flaco grave: el PSOE tiene la excusa perfecta para no entrar al trapo: “no estamos para esto, vuelva usted cuando tengamos secretario general”.


Y cuando el PSOE, principal partido de la oposición, con un buen argumento dice “pasapalabra” los demás van detrás. Ciudadanos se pone de lado, ridiculizando una propuesta muerta antes de nacer.

El PP, por su parte, una vez pasado el susto inicial, se ríe y se frota las manos sabiendo que va a ser el propio Podemos quien le dé una buena dosis de legitimidad cuando gane una muy mal orquestada moción de censura.

Por su parte, Podemos quedará arrinconado y solo, aplaudido por su propia caverna, y alejando un poco más a sus posibles votantes, a la vista de su incapacidad (o falta de voluntad, quien sabe) de hacer política de verdad.

 

Tanto empeño tiene Podemos en conseguir el poder que se olvida de hacer política seria, y de paso, se convierte en el mejor aliado del Partido Popular.

 

Enrique Sanjurjo


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