El tatami en el que luchamos

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Como decía Juan Arza en la presentación de el Catalán.es, los que defendemos la unidad de España, ya hemos ganado la batalla ideológica, la filosófica, y por supuesto, la legal. Y seremos capaces de seguir ganándola en cualquier sitio donde se nos presente, desde la barra de un bar, hasta la tribuna de un parlamento, pasando por un juzgado si hace falta. 
 
En esas batallas tenemos miles de argumentos sólidos, lógicos y contrastados para contrarrestar los argumentos falaces del independentismo. Y es que en realidad, todos nuestros argumentos están basados en una idea clave y sencilla: es mejor estar unidos que estar separados, es mejor colaborar que competir.
 
Pero el problema es que la batalla clave que debemos ganar, y que llevamos años perdiendo, es la batalla política. Y esa pugna se libra en un tatami creado por el independentismo. Nos hemos presentado a una batalla y hemos dejado que el contrario no solo elija el terreno, sino que lo moldee a su gusto.
 
Es un tatami descompensado, encorsetado para favorecer a su bando. Es un cuadrilátero bipolar, plagado de caminos ideológicos simplificados para que solo tengan dos sentidos: conmigo o contra mi. Unionistas contra independentistas. Libertad contra opresión. Democracia contra autoritarismo.
Y todas esas bipolaridades están unidas a la mayor de todas: izquierda y derecha. Ese es nuestro gran fracaso. Esa es su gran victoria. Y por eso debemos romper esa conexión.


A día de hoy en Cataluña, defender la unidad de los españoles es “de derechas”. Defender la democracia (la de verdad, la que va con la ley en la mano), es ser “autoritario”. Defender la soberanía de todos y no la de una parte, es ser un “opresor”.

 

Esa es la gran victoria política del independentismo, porque en ese cuadrilátero, con esas reglas falaces, es muy difícil posicionarse. Y es especialmente difícil para los que somos de izquierdas. En ese tatami, los partidos de izquierdas están especialmente incómodos, y lo mejor que pueden hacer es ponerse de perfil. Mirar hacia otro lado. Quedarse en una esquina mientras otros reciben los mandobles.

 

Si queremos de verdad ganar esta batalla, debemos unir a la mayoría que apoya una España unida. Y gran parte de esa mayoría, es de izquierdas.
Esta batalla no podrá ganarse si parte de nuestro bando no podemos luchar.
Tenemos que entender que en su tatami, nunca podremos ganar. La pugna donde en el imaginario colectivo solo la derecha representa la unión, y solo la izquierda representa la independencia, está perdida de antemano cuando al bando independentista se suma el establishment que ha gobernado Cataluña durante 40 años (y nos ha costado el 3%).
 
Los que defendemos la unidad de los españoles debemos, estemos donde estemos en el espectro ideológico, ser capaces de redibujar ese tatami donde se libra la lucha política de la independencia. Debemos romper esas bipolaridades creadas por el independentismo y la mejor manera de hacerlo es sectorizar los temas. Entender que entre derechas e izquierdas, existen miles de temas en los que no estaremos de acuerdo. Pero existe uno en el que sí: la unión de todos los españoles.

Enrique Sanjurjo
 
 


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