Argelès 2017

(3 min)

 

 

Argelès es una bonita población ubicada en el sur francés, en la región del Languedoc-Rosellón. Ahora es conocida por sus balnearios, pero para los españoles, es otra cosa.

Argelès está incrustada en nuestra memoria colectiva de una manera que hace que casi 80 años después, todavía hace daño.


Con la caída de Barcelona, la Guerra Civil Española daba sus últimos coletazos. Fue en enero de 1939 y produjo la mayor diáspora en la historia de nuestro país.

                                                                                                     Exiliados republicanos caminan por una playa hacia un campo de                                                                                                                    prisioneros en Francia, en marzo de 1939

                                                                                                     (Robert Capa. International Center of Photography)

 

Se habla de casi medio millón de compatriotas que huyeron a Francia por miedo a una posible muerte o a una segura vida no deseada. El gobierno francés decidió conducir a los exiliados hacia las playas cerca de la frontera. La sombra se cercó con alambres de espino y fue custodiada por tropas coloniales. La situación era caótica: no había campamentos de barracas, letrinas, cocina, enfermería ni siquiera electricidad, y comenzaron a multiplicarse los casos de disentería. los enfermos y heridos colapsaron los hospitales de la región y se establecieron dos campos próximos: Saint Cyprien y Barcarès. 

 

Exiliados republicanos en el campo de Amélie-les-Bains (Història Gràfica de la Catalunya Autònoma)

 

Las condiciones de vida de los refugiados españoles era inhumana. La ayuda de la Cruz Roja era insuficiente y muchos murieron víctimas del hambre, la humedad, el frío y diversas enfermedades. Ha llovido mucho desde entonces pero hoy en día esos sucesos son recordados en muchas casas. Recuerdos tristes de abuelos que sobreviven generación tras generación.


¿Qué haríamos si esto sucediese hoy en día? Quiero pensar que actuaríamos pero no estoy seguro de ello. Dentro de unos años en los libros de historia se hablará ampliamante de los refugiados sirios y cuándo nuestros nietos nos pregunten sobre el asunto deberemos honestamente sonrojarnos, bajar la cabeza y pedir perdón. Miremos ahora mismo al centro de nuestro corazón y después pensemos en los refugiados y si no nos morimos de vergüenza no le pidamos una connotación emotiva, ningún sentimiento solidario. Sólo vísceras.

 

Refugees walk through a field in Rigonce, Slovenia in October 2015. (Photo: Getty Images)

Miguel del Amo


Cómo llegar